¿Te quieres regresar a Venezuela? Lee esto primero

¿Te quieres regresar a Venezuela? Lee esto primero

Pareja venezolana de mediana edad viajando en avión con paisaje visible desde la ventana

Me lo preguntan más de lo que crees. No siempre con esas palabras, pero la pregunta está ahí. A veces llega disfrazada de consulta jurídica: «Enrique, si me voy a Venezuela y pierdo la residencia, ¿puedo volver a solicitar papeles desde allá?». A veces llega en los mensajes directos de Instagram, tarde en la noche, con esa informalidad que tienen las confesiones: «Chamo, es que ya no aguanto más, creo que me regreso«. Otras veces me la hace alguien en persona, mirándome con esa mezcla de culpa y alivio que tiene la gente cuando por fin dice en voz alta algo que lleva meses pensando en silencio.

Mi respuesta siempre parte del mismo sitio. No de la ley, aunque la ley importa y ya llegaremos ahí. Parte de algo anterior, algo que ningún artículo del reglamento de Extranjería contempla: ¿qué te está diciendo el corazón?

Hay decisiones en las que manda el corazón

Si no le haces caso, la desdicha será grande. La cabeza puede hacer listas, comparar salarios, analizar oportunidades, calcular riesgos. Pero cuando el corazón dice algo con suficiente insistencia, con esa voz que aparece en los momentos de silencio y no se calla con argumentos, lo más inteligente que puedes hacer es escucharlo. Incluso cuando lo que dice parece ilógico o cuando todos a tu alrededor te dicen que estás cometiendo un error.

Si tu corazón te dice que regreses a Venezuela, regresa. No lo pienses tanto ni lo analices hasta que pierda el sentido, no lo postergues esperando el momento perfecto que nunca llega. Porque vivir en un sitio sintiéndote en el lugar equivocado es un desgaste que ningún salario compensa y ninguna comodidad alivia. La infelicidad sostenida no es un precio razonable por nada. Si lo que necesitas para sanar esa pregunta que no te deja en paz es volver, entonces vuelve. Eso también es válido y valiente.

Suscríbete al canal de WhatsApp de "YoEmigro Abogados" para que estés al día con toda la información migratoria, vídeos, noticias y más.

Eso sí, prepárate para algo que por mucho que te lo digamos, no lo creerás hasta que no lo vivas: es muy probable que cuando estés allá y luego que pase el período de «deslumbramiento», el corazón que tan insistentemente te pedía volver empiece a hacer silencio, pero no cualquier silencio, uno de arrepentimiento, porque se comenzará a dar cuenta que lo que encontraste no es lo que recordabas, porque lo que recordabas nunca fue del todo real. Era una mezcla de memoria, nostalgia y tiempo que embellece todo lo que toca. A los pocos meses o pocos años, ese corazón, con la misma honestidad con que te pidió que volvieras, te va a decir que mejor te vas de nuevo.

Si eso pasa, te vas. Sin drama, sin vergüenza, sin sentir que fallaste en algo. Habrás hecho lo más importante: escucharte. Lo mejor de todo es que después de ese regreso, después de haber visto con tus propios ojos lo que había detrás de esa añoranza, el corazón suele quedarse tranquilo. Ya no te va a pedir que vuelvas con la misma urgencia, porque ya sabe lo que hay. Entonces, por fin, puedes construir donde estás con una paz que antes no tenías.

Por eso, a quienes están en España, siempre les digo, saca tu nacionalidad y luego de tenerla, piensa en devolverte.

Lo que sí tienes que saber si te quieres regresar a Venezuela

Lo anterior es un consejo de amigo, una perspectiva humana, la única que me parece honesta cuando alguien me plantea esta pregunta desde el dolor. Pero el derecho migratorio no funciona con perspectivas humanas, funciona con plazos, requisitos y consecuencias. Hay cosas que tienes que saber antes de tomar esa decisión, no para que no la tomes, sino para que la tomes con los ojos abiertos.

Porque el corazón no cancela los efectos jurídicos de una ausencia prolongada. Hay gente que regresa a Venezuela, se queda más tiempo del que planeaba (porque siempre pasan cosas, porque la familia engancha, porque el tiempo allá se mueve distinto), y cuando quiere retomar su vida en España se encuentra con que la residencia que tanto le costó conseguir ya no existe.

La residencia legal temporal: el reloj que no para

Si tienes una autorización de residencia temporal en España, ya sea por arraigo, por reagrupación familiar, por trabajo, por cualquier vía, existe un límite de ausencia que no puedes superar sin que esa residencia quede en riesgo. En términos generales, las ausencias del territorio español no deben superar los seis meses continuados durante el período de vigencia de la autorización. Hay excepciones y matices dependiendo del tipo de residencia y de las circunstancias, pero la regla básica es esa.

Seis meses puede sonar a mucho. Pero hay personas que viajan con la intención de quedarse dos meses y terminan quedándose diez, porque el padre enfermó, porque los trámites se complicaron, porque sencillamente pensaron en quedarse y se dieron cuenta del error muy tarde. Cuando eso pasa, podría tener problemas para renovar su residencia.

Eso no significa que no puedas volver a España. Significa que tendrías que empezar de nuevo el proceso, con todo lo que eso implica en tiempo, en dinero y en incertidumbre.

La nacionalidad española: otra historia completamente

Si ya tienes la nacionalidad española, la cosa cambia radicalmente. Puedes irte a Venezuela, quedarte diez años y volver cuando quieras. Eres español. España no te quitará la nacionalidad simplemente por vivir fuera del país, pero es recomendable que regularmente, al menos una vez al año, actualices tus datos en el consulado, de esa forma estás haciendo uso de tu nacionalidad española.

Suscríbete a mi canal de Telegram "Enrique Vásquez Extranjería" para que estés al día con toda la información migratoria, vídeos, noticias y más.

Si tienes la doble nacionalidad (española y venezolana, como es el caso de muchos), vives con una tranquilidad que el resto no tiene. Puedes ir, quedarte, volver, sin que tu estatus migratorio en España dependa de un reloj.

Lo que suele pasar cuando alguien se regresa

He visto distintos patrones a lo largo de los años, y no me refiero solo a clientes, sino a personas del entorno, conocidos, gente que veo en redes y casos que me cuentan.

Hay quienes regresan y se quedan. Encuentran que Venezuela, con todo lo que tiene de complicado, es el sitio donde se sienten enteros. Que la familia, el clima, la manera de relacionarse con la gente pesan más que las condiciones objetivas. Funcionan. No bien, no fácil, pero funcionan. Están en paz.

Hay quienes regresan, se quedan seis meses, y vuelven. Con otra cabeza, sin esa pregunta clavada. Con la certeza de que España no es el exilio, es la casa. Eso, curiosamente, les da una estabilidad que antes no tenían. Construyen diferente cuando ya no están construyendo con una parte del corazón en otro sitio.

Hay quienes regresan sin haber pensado bien las implicaciones legales, se quedan más de lo previsto, y vuelven a encontrarse en el punto cero del proceso migratorio. Con años de trámites perdidos. Con la residencia extinguida. Con la necesidad de empezar otra vez, en condiciones que a veces son peores que las de la primera vez.

No lo digo para asustar. Lo digo porque ese tercer escenario es el más evitable de los tres, y el que más trabajo me da deshacer.

Lo que le digo a quien me pregunta

Si el corazón manda, hazle caso. Pero antes de irte, habla con alguien que entienda exactamente qué implica tu situación migratoria concreta, porque no hay dos casos iguales. No improvises con los plazos. No asumas que «algo se podrá hacer después». En materia migratoria, el después a veces es demasiado tarde.

Gestionar bien la salida de España puede significar la diferencia entre poder retomar tu vida aquí cuando quieras y tener que construirla desde cero otra vez. El corazón y la cabeza no tienen por qué ir en direcciones opuestas. Puedes escuchar al corazón y al mismo tiempo no destruir lo que construiste con tanto esfuerzo. Solo hay que hacerlo con información. Eso es lo único que te pido: que lo hagas con información.

Recuerda, mi nombre es Enrique Vásquez y soy abogado de extranjería estudiado y colegiado en España, para información migratoria escríbenos a www.yoemigro.com/contactanos.

En nuestro despacho también ofrecemos seguros de salud, decesos, vida y mascotas. Escríbenos a www.yoemigro.com/contactanos.

Puedes seguirme en mis redes sociales: Instagram, TikTok, X (Twitter), Facebook, YouTube.

Recuerda, mi nombre es Enrique Vásquez y soy abogado de extranjería estudiado y colegiado en España, para información migratoria escríbenos a www.yoemigro.com/contactanos.

En nuestro despacho también ofrecemos seguros de salud, decesos, vida y mascotas. Escríbenos a www.yoemigro.com/contactanos.

Puedes seguirme en mis redes sociales:

  • Instagram
  • TikTok
  • X (Twitter)
  • Facebook
  • YouTube
  • Deja un comentario