Cada proceso migratorio es único y especial, evita compararte con los demás

La emigración es completamente diferente para cada uno de nosotros. Las experiencias o formas de vivir este proceso nunca son iguales, pues dependen del momento, estado anímico y especialmente las circunstancias en las que se realiza.

emigracion-felicidad

Emigrar es un proceso personalísimo. Incluso cuando una familia emigra junta, cada uno de sus miembros lo lleva de forma diferente. Puede ser que mamá esté emocionada y feliz, pero papá añore y anhele sus empresas, sus contactos y el estilo de vida que tenía en casa; mientras que el hijo mayor está feliz en su instituto, pero la hija menor está deprimida porque extraña sus amigos y no le gusta la nueva maestra.

Si es así para una familia que sale del mismo hogar, viaja en el mismo avión y llega al mismo sitio en condiciones similares, imagínate cómo es para dos personas que no tienen relación más allá de una amistad, que provienen de hogares distintos, que viajan con cantidades diferentes de dinero e incluso en condiciones personales y legales que no se parecen en nada uno del otro.

La selección del país de destino es quizás la más personal de las decisiones que debes tomar dentro de este proceso. Por supuesto que debes escuchar ideas, opiniones, reflexiones y leer experiencias ajenas; pero ten siempre presente que, sea bueno o malo, lo que vivieron otros no será necesariamente lo que te tocará vivir a ti.

Si un amigo te comenta que el país al que se fue es maravilloso o si otro te dice que es un lugar terrible, hazles caso a ambos, pero recuerda que esa vivencia fue de ellos y que la tuya podría ser diferente. Cada experiencia migratoria es única. Construye tu propia realidad a tu manera y con tus propias herramientas, conocimientos y personalidad.

Suscríbete a nuestro canal de Telegram "Inmigrantes en Madrid" para que estés al día con toda la información sobre Madrid y España, ofertas de empleo y más

Enrique Vásquez