Encerrados en casa: Día 10

Día 10 de confinamiento en casa por la pandemia del Coronavirus y la situación, fuera de estas cuatro paredes en las que estamos, no parece mejorar. Cada día las cifras son más aterradoras, los números de contagiados y fallecidos no paran de crecer. La información de la mañana de hoy indica que van 33.089 contagios y 2.182 muertos, unos 4.500 positivos nuevos y 472 vidas perdidas en un sólo día. Creo que el pico sigue estando lejos, aunque en Italia ya comenzó a estabilizarse.

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Esta crisis se va a solucionar, tengo fe en ello, lo que no sé es cuándo y mucho menos cómo, porque tengo la sospecha de que una vez que se levanten las restricciones, la vida no volverá a ser igual. Mientras no haya una vacuna o una cura a ese virus, creo que todos estaremos paranoicos durante un tiempo… ¿se imaginan que en España cambiemos los dos besos por un saludo de codos? Inconcebible.

La situación por el Coronavirus nos está afectando a todos, sin distinción de raza, credo, sexo o posición política y no sólo en España, sino a nivel mundial. Porque, de hecho, la economía mundial se va a resentir mucho y todos los habitantes de esta pequeña bolita que circula a toda velocidad por el espacio llamada Tierra, nos veremos afectados de forma directa o indirecta, a menos que seas Jared Leto, que pasó como 15 días meditando en el desierto sin enterarse de nada de lo que pasaba.

En esa misma onda, no entiendo cómo hay gente en Venezuela que se burla y se regodea de los que están aquí y en otros países sufriendo la situación del coronavirus. En varias oportunidades me han dicho por diferentes redes sociales cosas como: “nadie te mandó a irte, ahora que estás lejos de tu tierra y sin tener donde caerte muerto y sin tener para pagar el alquiler, tendrás que irte a la calle como un perro jajajajaajaja” … sinceramente, a veces no me cabe en la cabeza como puede haber personas con ese nivel de malos sentimientos.

En fin, obviemos esos malos comentarios, porque la verdad es que en la viña del señor hay de todo, tanto gente mala como gente buena, muy buena. De hecho, ya me he enterado de muchos casos de caseros que han suspendido o hecho una moratoria de los alquileres (no me pasa, el mío no ha dado señales de vida). Hoy es 23 de marzo, vienen los diez días más difíciles de todo español, la temporada de cobros. A partir de hoy, en cualquier momento Vodafone, Naturgy, Adeslas, la Seguridad Social, los bancos, el casero y otros comienzan a hacer sus respectivos cargos en las cuentas ¿aguantará la mía? No lo sé, ya veremos.

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Nosotros seguimos resistiendo en casa, la verdad es que nos hemos mantenido muy ocupados, estamos diseñando proyectos, creando nuestros planes a futuro, porque esta crisis hará que nos tengamos que reinventar y no hay tiempo que perder. De hecho, María José grabó su primer Podcast y la verdad es que ha quedado muy chulo, los invito a escucharlo en YouTube haciendo click en este enlace.

De hecho, la mejor forma de sobrellevar el confinamiento es eso, hacer cosas, pero cosas productivas, que sientas que serán relevantes para tu futuro, porque si no, llegará el final de la cuarentena y sentirás que has perdido el tiempo.

También es necesario mantener el buen humor y la buena actitud ante la situación y especialmente el buen humor. Reírse un poco de las calamidades es más beneficioso que otra cosa, recordemos que la risa produce hormonas que nos ayudan a mantenernos más sanos (al menos eso es lo que dicen algunos estudios de unas universidades británicas).

Aunque en estos momentos, con dos días seguidos lloviendo y encerrados al 100% en el apartamento, creo que a María José las cosas ya no le están yendo bien, acabo de voltear a verla y me consigo con que está sentada escribiendo en el ordenador y en la otra pantalla (sí, porque ella es pija y tiene dos pantallas) ha puesto un video que se reproduce infinitamente de una playa (la foto que acompaña este artículo), y me dice “el encierro me está volviendo loca, necesito ver el mar, el cielo, la naturaleza”… joder, esto va peor de lo que pensaba, me acordé por alguna razón de los pavos reales de El Retiro.

Sí, esos mismos pavos que hace días aparecieron en varios vídeos en Twitter, donde la gente decía “miren, la naturaleza está recuperando sus espacios, ven que los humanos somos los invasores” y cosas similares. Amigos, les explico, no es que están recuperando sus espacios, lo que esos pobres animales hacían, era buscar comida, porque las ONGs encargadas de alimentarlos como que se olvidaron de ir tras el cierre de los parques (o algo así, la verdad es que no estoy seguro de por qué no les dieron más alimentos).

Aunque también puede ser que los pobres pavos estaban como deben estar muchos jóvenes e inmigrantes ahora mismo en todo el mundo, esos que viven en habitaciones alquiladas y tienen que convivir con “extraños”, que sólo se veían un rato en las noches o los fines de semana, pero ahora tienen que soportarse las 24 horas del día, ahí deben estar pasando una de dos cosas, o se están matando o terminan haciendo “cositas indecentes” entre todos para pasar el rato.

Hablando de pasar el rato… no quiero terminar este post sin mi recomendación de series de hoy. En esta oportunidad, una que vimos por Netflix. Se trata de Star Trek Discovery. Como ya podrán haberse dado cuenta, nos va mucho la ciencia ficción y todo el rollo espacial. Ya lleva dos temporadas y realmente al final de cada una hay un plot twist que sinceramente la hace muy entretenida. Es del tipo de series que comienzan lentas pero a medida que avanzan en la historia te van atrapando hasta que ya no puedes soltarlas.

Esta serie transcurre aproximadamente diez años antes de Star Trek: la serie original, cuando estalla la guerra entre la Federación y el Imperio Klingon. Aunque algunos capítulos son un poco lentos, en líneas generales es entretenida. Lo suficiente como para merecer la pena en estos días de cuarentena.

Y como les digo cada día, saldremos de esta, España se levantará y volverá a ser un país al que miles de personas cada año quieren venirse a vivir y millones a visitar. Seremos nuevamente ese gran país capaz de albergar a propios y extraños sin ningún tipo de problemas y con los brazos abiertos. Ya verán que sí.