Encerrados en casa, día 18: La Corona Española

Y llegamos al día 18 de confinamiento. Vamos a toda velocidad rumbo al primer “mesaversario”. Por lo visto las medidas aplicadas por el gobierno, tal como ocurre en Italia, tardarán mucho más en dar resultado, si es que lo dan. Ya estoy comenzando a pensar que pasaremos aquí muchos meses… y que el gobierno tendrá que comenzar a repartir bolsas con comida casa por casa… y que los servicios públicos serán gratuitos y de mala calidad… ¡Oh wait!!!… ¡Mejor hablemos de otra cosa!

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Ya pasamos los 94.000 casos confirmados en España, más de 8.000 muertos, con 849 en las últimas 24 horas. Estos números no paran de subir. Hay quienes creen que nos contagiaremos todos y colapsaremos todos los sistemas sanitarios del planeta (más de lo que ya están), a menos que aparezca pronto una vacuna o un tratamiento que garantice la supervivencia sin necesidad de ser hospitalizados y menos que menos ingresados en UCI. Una vez más, mejor hablemos de otra cosa, porque creo que ya estoy cansino con lo de comenzar estos artículos siempre con el parte de guerra.

Hoy quiero hablarles de una institución tan amada por unos como odiada por otros, una institución tan importante en la historia de España que casi podría decirse que ella ES España, que no son dos cosas distintas, sino dos caras de la misma moneda, que ella sin España no existe y España sin ella tampoco; me refiero a la Corona, a la Monarquía Española.

Quiero compartir con ustedes algunas cosas que he leído en estos días y aprendido sobre esta importante y siempre presente institución en la historia de este país, que existe desde antes que fuera España fuera una nación, mucho antes.

Desde que España se creo como en Estado en 1.492, sólo no ha sido monarquía durante los dos períodos republicanos (que no llegan a 10 años entre ambos) y durante la dictadura franquista, aunque reconocía a España como un Reino desde la Ley de Sucesión de la Jefatura de Estado de 1947.

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Franco designó a Don Juan Carlos de Borbón como su sucesor en 1969 recibiendo el título de Príncipe de España, siendo la primera persona en tener ese título ya que el título tradicional del heredero a la Corona es Príncipe de Asturias, o en el caso actual, Princesa de Asturias.

Tras la muerte de Franco en 1975, Don Juan Carlos de Borbón fue proclamado por las Cortes como Rey de España. En 1977, su padre Don Juan de Borbón, renunció a su derecho a la Corona en favor de su hijo para calmar los ánimos, pero mantuvo el título de Conde de Barcelona.

Durante ese período de transición, la UCD (Unión de Centro Democrático) y AP (Alianza Popular) estaban a favor de la monarquía, el Partido Comunista de España no dijo sí ni no (al menos de forma abierta) mientras que el PSOE era republicano. Sin embargo, en algún momento durante el debate constituyente, este partido presentó una enmienda a favor de la república, que fue rechazada sin volver a ser planteada; por lo que implícitamente aceptó el sistema monárquico.

Esta forma de organización del Estado fue aprobada en un referéndum por la abrumadora mayoría de los españoles. Eso significa, de plano, que efectivamente la monarquía fue votada y apoyada por la gente.

Recordemos que las atribuciones que tiene el Rey son únicamente las que la Constitución le otorga, que en la práctica son poderes muy limitados por lo que es una figura casi honorífica, pero muy representativa de la historia de España como nación, tanto que el artículo 57.1 de la Constitución lo dice explícitamente: “La Corona de España es hereditaria en los sucesores de S. M. Don Juan Carlos I de Borbón, legítimo heredero de la dinastía histórica”.

De hecho, según ese mismo artículo de la Constitución, es una monarquía hereditaria siguiendo el orden regular de primogenitura y representación, siendo preferida siempre la línea anterior a las posteriores. En la misma línea, el grado más próximo al más remoto; en el mismo grado, el varón a la mujer, y en el mismo sexo, la persona de más edad a la de menos.

Este orden está inspirado originalmente en Las Partidas, que fueron uno de los más importantes cuerpos normativos de la antigüedad, redactadas en la Corona de Castilla, durante el reinado de Alfonso X (1252-1284). O sea, tiene casi 800 de antigüedad.

Recordemos que en España, y en la mayoría de los estados europeos, suele haber dos cabezas al frente del país: un Jefe de Gobierno que ostenta el poder ejecutivo; y un Jefe de Estado, quien tiene la representación y sus poderes suelen estar más limitados.

En el caso de España, de acuerdo con los artículos 56.1 y 56.2 de la Constitución, el Rey es el Jefe de Estado y puede usar los demás títulos que correspondan a la Corona, por ejemplo:

· De acuerdo a la soberanía sobre territorios de España: Rey de Castilla, León, Aragón, Navarra, Granada, Toledo, Valencia, Galicia, Mallorca, Menorca, Sevilla, Córdoba, Murcia, Jaén, Algeciras, Islas Canarias, Conde de Barcelona, Señor de Vizcaya y de Molina.

· Pro-memoria, que están sustentados en motivos sentimentales e históricos: Rey de las Dos Sicilias, de Jerusalén, Archiduque de Austria, Duque de Borgoña, Brabante, Milán, Conde de Habsburgo, Flandes, Tirol y Rosellón.

· Reales Órdenes: Jefe y Soberano del Toisón de Oro, Gran Maestre de las Órdenes de Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa, Hermano Mayor de las Reales Maestranzas.

· Y por supuesto, también es Su Majestad Católica.

La Constitución también es muy clara en lo que simboliza la Corona y el Rey; dejando muy claro que el Rey es el símbolo de la unidad y permanencia del Estado. Por esto las izquierdas y los separatistas siempre tienen en su punto de mira al Rey, pues saben que, si éste cae, España como Nación caería también.

Por su parte, la Constitución también indica que el heredero, desde su nacimiento, tendrá el título de Príncipe o Princesa de Asturias y demás títulos vinculados tradicionalmente al sucesor de la Corona, que son, entre otros, los que ostenta actualmente la Princesa Leonor:

· Princesa de Asturias como heredera de los reinos de Castilla y León

· Princesa de Gerona, como heredera del Reino de Aragón.

· Princesa de Viana, como heredera del Reino de Navarra.

· Duquesa de Montblanc, como heredera del Principado de Cataluña.

· Condesa de Cervera, como heredera del Reino de Valencia.

· Señora de Balaguer, como heredera del Reino de Mallorca.

Al alcanzar los 18 años (o sea, la mayoría de edad) debe prestar juramento ante las Cortes Generales (Congreso y Senado) de desempeñar fielmente sus funciones, guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes; y respetar los derechos de los ciudadanos y de las Comunidades Autónomas. Se trata de un juramento que deberá repetir al momento de su proclamación como Reina y que conste que esto no lo he inventado yo… Está reflejado en el artículo 61 de la Constitución.

Cuando Doña Leonor quiera casarse, podrá hacerlo con quien ella desee. Sin embargo, si lo hace en contra de la expresa prohibición del Rey y de las Cortes Generales, quedará excluida de la sucesión a la Corona por sí y por sus descendientes (artículo 57.4 de la Constitución). En ese caso la Corona y el título de Príncipe o Princesa de Asturias correspondería al siguiente en la línea sucesoria, pero de eso ya hablaré mañana.

No me quiero despedir por hoy sin mi recomendación de series del día. Apostando por lo mainstream, les propongo tomarse un día para ver la última temporada de “The Big Bang Theory”. 12 años después, los científicos más geeks de la televisión se retoman la esencia que cautivó al mundo entero: situaciones cómicas con referencias a principios y teorías físicas auténticas.

Espero les haya gustado este post. Por ahora, a seguir en casa, evitando salir para ver si este confinamiento termina pronto. Aunque al principio del post estaba un poco desanimado; tras terminarlo, los ánimos me mejoraron bastante. Recuerden, como todos los días de lunes a viernes, a las 22:00, hora de España, estaré en vivo por