Ya llevo seis años en España, y esto es lo que opino - Enrique Vásquez

Ya llevo seis años en España, y esto es lo que opino

Hace ya seis años, más de un lustro, que me subí a ese avión de Conviasa que me trajo a España, ya no como turista, sino a vivir; a iniciar una nueva aventura migratoria después de haber fallado en el primer intento.

En esta oportunidad los temores y cautelas eran mucho mayores, porque el transcurso de casi dos años en Panamá nos dejó en la quiebra, tanto económica como espiritual. Por lo tanto, este segundo proceso fue doblemente difícil, pues significó luchar con los miedos propios de emigrar y con las dudas que revoloteaban nuestra cabeza tras lo vivido en el país centroamericano.

España era, en ese momento la única opción posible. Una apuesta de todo o nada. No quedaban ahorros ni energía para un tercer intento, ni deseos de quedarnos en Venezuela.

Así llegamos y aquí seguimos. Han sido seis años duros, intensos, de aprendizaje continuo, con momentos mejores y peores, con épocas muy duras y otras más “blanditas”. Hemos vivido éxitos y fracasos, pero, si algo se ha mantenido constante, es mi admiración y querencia por este país.

Es verdad que nos ha tocado vivir una pandemia mundial, un encierro inesperado, precio récord de la electricidad y los combustibles, inflación como pocas veces vista, un gobierno nefasto, la invasión a Ucrania y huelgas de camioneros, entre otras cosas muy duras.

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Sin embargo, al mismo tiempo, España me ha permitido pasearla, conocerla, sentirla e incluso aprenderla, porque en España he tenido la oportunidad de estudiar una nueva carrera universitaria desde cero. Poco a poco, con mucha dedicación, con decenas de horas de estudio y noches sin dormir, compaginando la universidad con el trabajo y reduciendo gastos para poder pagar la matrícula, logré sacar mi grado en Derecho.

De esta experiencia puedo decir que tener un título universitario que no fue homologado, sino conseguido desde cero en otro país, mientras tienes que trabajar para mantenerte porque nadie te lo va a pagar, es uno de los logros más significativos que he podido cosechar, pues la satisfacción es doble. En casos como este, no solo te sientes orgulloso de lo académico, sino de lo que puedes lograr a nivel personal cuando te propones metas con seriedad y compromiso.

Con respecto al resto de vivencias que he acumulado durante los últimos seis años, diré que España es maravillosa. España es especial y única, porque es un país de oportunidades, es un país en el que se puede salir adelante y lograr cosas, no sólo en lo material, sino también en lo cultural, espiritual y personal.

Durante este tiempo he crecido como persona, he conocido gente, descubierto sabores, lugares, paisajes, historias y aprendizajes únicos. Además, me he encontrado con una cultura que, personalmente, me encanta, en la que me siento más a gusto y más feliz de lo que podría haber imaginado.

En estos seis años he hecho amigos, tanto venezolanos como españoles o de otras nacionalidades, he confirmado que gente buena hay en todos lados y que los malos son minoría y que la gente maravillosa puede tener cualquier nacionalidad.

Al referirme a Madrid me referiré a la que, según mi manera de verla y quererla, es una “región única en el mundo”. Este es un sitio que abre las puertas a todos porque, como dicen por allí, todos los que vivimos en Madrid, somos madrileños. Es maravilloso vivir en una región que te hace pertenecer y te convierte en uno de ellos, que te abraza, te quiere y te hace sentir en casa (a veces incluso más que en tu propia casa). Este es un lugar amable, que te impulsa, te apoya y está a tu lado para que puedas ser quien quieras ser, sin limitarte, sin excluirte y sin etiquetarte. Por eso, Madrid mola.

Al final, como resumen, puedo asegurar que aquí he sido y sigo siendo muy feliz. Tanto Madrid como el resto de España me han demostrado que no todo en la vida es ganar o acumular dinero, pues la felicidad (la verdadera felicidad) va mucho más allá de lo económico. En este país aprendí que disfrutar la vida no es un destino sino un camino, millonario de momentos en los que siempre hay un motivo para sonreír, celebrar y agradecer…

¡Gracias España y gracias Madrid, por estos seis años de felicidad, amor y crecimiento!